domingo, 14 de diciembre de 2014

Hace poco más de un año

     Hace poco más de un año conocí a un chico. Un chico sonriente y muy guapo aunque él lo niegue. Lo conocí por casualidad o quizás porque estábamos destinados a encontrarnos. Habíamos coincidido en dos o tres sitios antes de conocernos pero no nos habíamos visto hasta el día que nos encontramos en plaça catalunya.

     Si hace poco más de un año alguien me hubiese dicho que iba a pasar un año fantástico con la persona a la que quiero no me lo hubiese creído. Pero sí, nos encontramos, nos conocimos, nos enamoramos, nos fuimos descubriendo poco a poco, lo pasamos mal por la distancia esos dos meses y medio de verano y nos volvimos a encontrar.

     Y un año después de habernos conocido ha venido a mi casa, ha conocido a mi familia, hemos ido a su pueblo, hemos paseado por la montaña, hemos hecho fotos y hemos dormido abrazados.

     Nunca hubiese pensado que conocería a alguien como tu, que estaría tan a gusto con alguien, que me reiría tanto y que me lo pasaría tan bien. Y que te querría tanto. 

Desaparece

     Había un momento en que las palabras llegaban solas, aparecían en mi cabeza, explotaban y se quedaban allí hasta el momento en que las escribía. Una idea que aparecía de repente, caminando, leyendo, sentada, bebiendo, pensando… simplemente venía a mi y aparecía para que lo escribiese. 

     Hace ya mucho tiempo que no me pasa, que no vienen las palabras y a veces las echo de menos. Quizás el no tener tiempo para pensar haya encerrado todo la imaginación en un rinconcito de mi cerebro y no le dejen salir. El tiempo, las obligaciones y el que hacer que matan a nuestro yo más verdadero, el que piensa y reflexiona, que lo encierran en un mar de cifras y datos que memorizar. Y casi sin darte cuenta vas desapareciendo poco a poco.


Vuelve a pensar.