martes, 11 de septiembre de 2012

Fronteras

     Hoy ha sido la diada, día de Catalunya y por las calles de Barcelona han desfilado miles de personas pidiendo la independencia, todo esto me ha recordado un tema bastante polémico y por el cual puede ser que me apedreen cuando publique esta entrada.

     Cuando sabía que iba a estudiar aquí pensé en el tema del independentismo, un tema al cual nunca le había prestado demasiada atención, empecé a reflexionar y tardé muy poco en formular mi opinión. 

     Siempre he sido una chica con pensamientos muy idealistas y reflexionado sobre este tema llegué a la conclusión de que en mi mundo ideal y perfecto al igual que no existirían las desigualdades, el hambre, la guerra o la discriminación, tampoco existirían las fronteras. Las fronteras crean las palabras "inmigrante" y "emigrante", crean desigualdades entre las personas y ahí está la cuestión, todos somos personas y nos debería dar igual ser de aquí, de allí o de allá porque como dice la canción, todos somos ciudadanos de un lugar llamado mundo. 

     Está claro que se necesita organización, pero en mi opinión, para qué poner más barreras? las fronteras entre los países nos limitan a la hora de vagar libremente por el mundo y nos sucumben a un mar de papeleo y burocracia que, indirectamente, nos convence de que es otro sitio y es diferente. Creo en la multiculturalidad, en que se puede aprender mucho de personas de sitios lejanos y que, por esto mismo, nadie debería ser ilegal en ninguna parte del mundo.

     Por todo esto, en mi opinión, sobran países, sobran fronteras y sobran barreras.
                                                                                                         
                                                                                                       Ana Palito*

lunes, 10 de septiembre de 2012

Nueva etapa

     Tras un tiempo pensando en retomar la escritura y en concreto este blog, he pensado que hoy, mi primer día completo en la UAB, era el momento idóneo para hacerlo. Sin más palabras salvo esta pequeña introducción que más que argumentar pide una disculpa sin explicaciones por este largo periodo de sequía literaria, comienzo mi escrito.


     Hoy me he despertado en una cama extraña, con un despertador que no tenía, con la radio de mi padre y en una habitación en la que no acostumbraba a estar. Acostumbraba, en pasado, porque desde ayer y hasta el final del curso esta será mi habitación y este piso, mi nuevo hogar. Este piso es muy diferente comparándolo, ni para bien ni para mal, con mi casa en Elche, no vivo con mi familia sino con tres compañeras de piso, de las cuales sólo conozco a una por el momento, está en la vila de la universitat y   tiene un ventanal grande con unas vistas muy bonitas a una pinada con la sierra de Montserrat, mobiliario relativamente nuevo y es más pequeño que mi casa de Elche.

     Pero, más importante que los detalles de la casa, vivir aquí presenta una gran diferencia y es que me falta gente, me faltan mis amigos. Estos últimos días me he despedido de la mayoría, he llorado, he reído y, como no, también me lo he pasado genial. Amigos es una palabra que no sé por qué me queda floja para lo que significan todas estas personitas.

     Estos últimos años he creado varios mundos a mi alrededor basados en la gente que he conocido y que me ha parecido que merecía mucho la pena conservar: scouts, gente del instituto, gente de charlie, con-trastes y otras personas sueltas que no forman parte de ninguno de estos grupos pero que igualmente merecen todo mi atención y cariño cual gran grupo por lo grandes que son como personas.

     Todas estas personas, han influido en que hoy sea como soy y por tanto, por eso pienso que son más importantes que una palabra. Además, no las tengo para expresar lo mucho que los echo de menos. Sé que es una nueva etapa y que conoceré a más gente, de echo no ha empezado nada mal el día con la presentación, las novatadas y demás. Se respira buen ambiente y esto me impulsa a comenzar con fuerza y ganas para afrontar todos los cambios que se me presentan, incluyendo mi aprendizaje como cocinera para no morir de inanición.

     Nueva etapa, nuevos cambios pero yo, como el año pasado, retomaré este blog para trasmitir mis inquietudes, vivencias y sentimientos.
                                                                                                                       
                                                                                                                       Ana Palito*